¿Halloween o el Santo Mortero?

Si tengo que ser sincero debo decir que nunca he sido amigo de la celebración de Halloween. Me amparo en el estereotipo del invento anglosajón y confirmo que nunca me ha hecho gracia esta fiesta. Hasta ahora. La tradición salareña es celebrar el Santo Mortero el día 1 de Noviembre y no la noche del 31 de Octubre, noche de Halloween. Hablando con los mayores nos cuentan como salían los niños a pedir por las casas y se les daba lo que era de temporada: castañas, nueces, granadas…. Se invitaba a chocolate y si se terciaba se hacía una “tostoná” con las castañas. El origen del Santo Mortero se pierde en el tiempo y ninguno de los mayores sabe darnos cuenta de donde viene realmente este nombre.

Ya el año pasado lo pasamos muy bien esa noche, así que decidimos participar en la de este año. Yo me pertreché de útiles de maquillaje teatral comprados en “Carrasquilla” y Carmen agudizó su ingenio para hacer manualidades con los niños.Bolsas con las chuchesLo primero que hicimos fue preparar las bolsas con las “chuches”, caracterizadas de fantasmas. Un buen invento de Carmen. Lo siguiente fue caracterizar a nuestra brujita canina Tula.La brujita TulaEn la tarde Carmen juntó un buen grupo de niños para hacer manualidades. Aprovechando botellas de plástico vacías, crearon un bonito portalápices con forma de momia con una araña muy simpática. A todos les encantó.PortalápicesComo habíamos quedado empezar el pasacalles a eso de las 7 de la tarde me empecé a caracterizar de “zombi”. Con información recogida en internet preparé días antes unas cicatrices y heridas hechas con latex. Un poco de sangre artificial aumenta el realismo del maquillaje. Este es el terrible resultado…..El zombi ChemariAntes de terminar de preparar mi maquillaje ya estaban los niños esperando en la puerta para el ya famoso “truco o trato”. Un buen susto y todos pasaron a recoger sus bolsas con golosinas.los niños en la casaDespués comenzó nuestro lúgubre paseo por todo el pueblo para pedir golosinas al grito de “truco o trato” o el más simpático de “Santo Mortero, el culo de tu abuelo”. La cara de alguno de nuestros vecinos al verme de esta guisa era de lo más divertida.Pidiendo por las casasEntre casa y casa nos divertíamos asustando a los niños o desfilando acompañado de la “novia cadáver”.la novia cadáverTras recorrer todo el pueblo y recoger un buena cantidad de “chuches”, tocó el momento del reparto. Nos fuimos a la puerta de la iglesia y hicimos un montón con todo lo recogido para repartirlo de forma equitativa.montañas de chuchesTodos los niños esperaban con alegría el momento del recibir su parte, incluida una buena cantidad de castañas, nueces y granadas del terreno.Esperando el repartoEl sábado por la mañana decidimos hacer uso del transporte público para nuestra habitual excursión. Tomamos el autobús para comenzar la ruta en Canillas de Aceituno. Ya hemos descrito esta ruta en otra entrada del blo por lo que no voy a extenderme mucho en la descripción.Casa de los Diezmos

Tras un buen desayuno de chocolate y churros comenzamos a caminar siguiendo la ruta que nos lleva a la cumbre de la Maroma. El camino se encuentra al lado del ayuntamiento, junto al monumento al cantaor Antonio de Canillas y de una fuente.Canillas de AceitunoSeguimos la ruta hasta alcanzar la fuente de La Rábita, paramos a beber algo de agua y seguimos hasta alcanzar el desvio que nos lleva al río Almanchares. Es esta zona ya tenemos una vista inigualable de la Maroma.Desvío al AlmancharesEl camino no tiene pérdida y transcurre bajo los inmensos tajos de la cara sur de la Maroma. Me pregunto si es posible subir por esta cara sin usar técnicas de escalada.Llegando al AlmancharesDesde el río Almanchares comienza una subida hasta alcanzar el collado de la Monticana.En la MonticanaDesde este punto el camino es siempre descendente hasta alcanzar el pueblo de Sedella. Para volver a Salares optamos por volver por la carretera. Despues de un buen paseo llega el momento de un merecido descanso. Nada como tumbarse al sol del otoño.Descanso en la casaEl domingo por la mañana, como somos gente inquieta, decidimos subir a la sierra para explorar una zona cercana al Malascamas. Un encuentro con un rebaño de ovejas, más pendientes de Tula que de “carear” la hierba, y una parada para disfrutar del paisaje.Ovejas pendientes de Tula

Dejando el coche cerca del collado de los Carneros, seguimos caminando por el carril hasta alcanzar la base del Malascamas. Las vistas desde este punto son espectaculares.En la base del MalascamasBuscando rutas nuevas hemos seguido un sendero que nos hace disfrutar constantemente con las vistas. Dentro de poco podremos describir una ruta de gran belleza y muy poco transitada.Mirando hacia la MaromaDe esta ruta volvemos al pueblo a tiempo de comer una exquisita cazuela con costillas de cerdo, patatas y calabaza del terreno. Siempre nos da tiempo a todo, a disfrutar de la sierra y a disfrutar del pueblo. Por eso decidimos dormir el domingo en el pueblo y volver a Málaga el lunes a primera hora, para disfrutar de todo hasta el último momento. Y ya estamos pensando en el próximo viernes….

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